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La Ruptura en el Museo Fernando García Ponce-MACAY Eventos 

La Ruptura en el Museo Fernando García Ponce-MACAY

La Ruptura en el Museo Fernando García Ponce-MACAY

El Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán, uno de los espacios de mayor importancia en la red de recintos para la cultura de Mérida, declarada Ciudad de los Museos, ahora redefine su carisma y vocación. En el marco de relevancia de dicha declaratoria, el Instituto de Historia y Museos de Yucatán se ha propuesto activar la valoración, por parte de la sociedad, de las diferentes instituciones de difusión cultural que preside. En este sentido, a partir de este año 2014 y por recomendación de la Fundación Cultural MACAY, el museo de arte contemporáneo que opera en la antigua Casa Conciliar, que también fuera la primera Escuela de Artes y Oficios del Sureste, se llamará Museo Fernando García Ponce-MACAY.

El objetivo fundamental del museo será la valoración del aporte considerable que el movimiento de artes visuales denominado Ruptura, hizo al escenario de la cultura en México. Hay que señalar que la figura del reconocido artista yucateco Fernando García Ponce (1933-1987), cuyo nombre se integra al del MACAY, fue una de las más significativas en la nómina de creadores que transformaron la realidad de las artes plásticas de México en el periodo 1952-1968, años de la consolidación del grupo de Ruptura. Este periodo estético, que posee un legado que se prolonga hasta nuestros días, es definitivo pues es ahí donde el consenso de historiadores, estudiosos, críticos y artistas determina el comienzo de la fase contemporánea del arte en nuestro país.

Fernando García Ponce desarrolló una producción artística consistente y consumada. Su obra recorre prácticas diversas como la gráfica, el collage y el arte-objeto, a partir de una visión enfocada, sobre todo, en la disciplina de la pintura. La formación y la experiencia de Fernando en el campo de la arquitectura fue, asimismo, un referente que retroalimentó su trabajo de pintor. El artista, conocido y recordado por su apasionamiento por una estética abstraccionista muy particular, sostuvo una poética visual en la que el ejercicio (y el trance) de la pintura fue concebido en términos absolutamente contemporáneos en su momento. Junto con una verdadera constelación de creadores (Roger von Gunten, Vicente Rojo, José Luis Cuevas, Vlady, Alberto Gironella, Lilia Carrillo, Luis López Loza, Francisco Corzas, Arnaldo Coen, entre otros), Fernando García Ponce representa el tipo de artista que inauguró una nueva sensibilidad y un pensamiento distinto en la cultura de la segunda mitad del siglo veinte mexicano.

El Museo Fernando García Ponce-MACAY concentrará, interpretará, extenderá y difundirá toda la información y conocimiento alrededor del fenómeno de la Ruptura, a través del diálogo con el cuerpo de obra y de ideas generados por sus protagonistas. No es ésta una tarea menor. No sólo por la complejidad de estudiar el fenómeno, sino por la importancia –ya de carácter histórico- del mismo. Del mismo modo que a finales del siglo diecinueve, en medio de la industrialización de la sociedad occidental y contra el anquilosamiento del arte académico y oficial, surgió el movimiento independiente del Impresionismo en París, los jóvenes artistas de Ruptura irrumpieron en la escena artística de la ciudad de México, que se encontraba dominada por una versión ya inoperante y dogmatizada del

nacionalismo artístico. Igual que sus predecesores franceses y movidos por la influencia de maestros pioneros como José Clemente Orozco y Rufino Tamayo, y la de muchos artistas extranjeros exiliados en México, los entonces jóvenes rupturistas hicieron grupo, comunidad de saber, se conectaron con la ciudad y crearon nuevos espacios de convivencia crítica, creativa y vital. Autores imprescindibles como Juan García Ponce, hermano de Fernando, por supuesto, y principal escritor, analista y promotor intelectual del movimiento, o Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis, Fernando Benítez (el padre de los suplementos culturales del periodismo en México), Juan Vicente Melo, Luis Guillermo Piazza, tendieron puentes con los artistas visuales (como hiciera el poeta Baudelaire con sus contemporáneos franceses) y nos legaron la primera idea para la construcción de una experiencia avanzada y propositiva de contemporaneidad.

El Museo Fernando García Ponce-MACAY recuperará esta historia de confluencias y realizaciones. Por lo pronto, la exposición de obra gráfica (1957- 1984) de Fernando García Ponce que se presenta en estos días en el Centro Cultural Olimpo, es un signo de esta afortunada coyuntura cultural; y también puede ser una introducción perfecta al tipo de contenidos que se verán en el museo. El universo de sensibilidad y energía desplegado por el artista yucateco en esas obras es un testimonio seductor, y una evidencia incontestable, de aquello que afirmaba el extraordinario historiador suizo del arte Heinrich Wölfflin: es posible, al revisar la obra de los grandes artistas, descubrir una bella verdad, “en cada época el arte cumplió lo que se propuso”.

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