Estás aquí
Las hormonas y la buena salud Mundo EXIgente Salud y Belleza 

Las hormonas y la buena salud

Por Patricia Bastidas

Poderosas e implacables son las hormonas; sus efectos en el organismo son tales que pueden modificar por completo la dinámica de nuestro cuerpo.

Las hormonas son químicos que producen el conjunto de los tejidos del sistema endocrino, que está  por todo el cuerpo, tanto el femenino como el masculino.

El sistema endócrino genera esas hormonas, unas moléculas muy grandes que transitan por la sangre para llegar a los órganos a controlar y regular su actividad.

Las principales glándulas endocrinas son la pituitaria, la tiroides, las suprarrenales, el páncreas y las gónadas.

Las hormonas también influyen al cerebro y, por ende, a la inteligencia, al proceso de razonamiento y la conducta.

Es sorprendente ver cómo el equilibrio hormonal incide hasta en la belleza física; entendida ésta como tener un cuerpo saludable, el que no es si se está excedido de peso; aunque puede ser una situación derivada por un mal funcionamiento de la hormona tiroides, cuya tarea principal es regular el metabolismo.

Las hormonas cumplen el rol de correo interno; pero no funcionan por sí mismas, necesitan de un colaborador para hacer efecto; éste es el sistema nervioso que la ayuda en el control de procesos como el crecimiento, el desarrollo, el metabolismo, la reproducción, el contenido de agua y sales, o los niveles de glucosa, proteínas y otros nutrientes, y para que los órganos puedan  adaptarse a los cambios ambientales.

El funcionamiento de las glándulas hormonales 

La tiroides

Las hormonas tiroideas, la tiroxina y la triyodotironina aumentan el consumo de oxígeno y estimulan la actividad metabólica, regulan el crecimiento y la maduración de los tejidos del organismo y actúan sobre el estado de alerta físico y mental; secreta la hormona calcitonina que disminuye los niveles de calcio y fósforo en la sangre e inhibe su reabsorción ósea.

Produce compuestos hormonales únicos en el organismo pues poseen yodo, del que, si se carece, el organismo no produce hormonas.

Cuando hay un exceso de tiroides el organismo va “acelerado”, cuando hay un déficit el organismo va “bajo de revoluciones”, lo que provoca el aumento de peso.

La pituitaria (hipófisis)

Es la hormona del crecimiento y desarrollo de los huesos y los músculos; estimula a otras glándulas endocrinas para que segreguen sus respectivas hormonas. Se localiza en el hipotálamo. En las mujeres, el buen funcionamiento de esta hormona estimula las contracciones en el parto y la expulsión de leche.

Su mal funcionamiento provoca debilidad en los miembros y fragilidad de los huesos, además del síndrome de Cushing que afecta a varios sistemas y órganos.

Los estrógenos u hormonas femeninas

Los estrógenos los producen, en su mayor parte, lo ovarios y, en menor medida, las glándulas suprarrenales y son responsables de las características sexuales femeninas, la aparición del ciclo menstrual, la forma de las mamas, etc. Estará en su cuerpo durante 25 años. Además cumplen las siguientes funciones:

Actúan en el aparato reproductor.

Metabolizan las grasas y la distribuyen por el cuerpo.

Mantienen el nivel correcto de colesterol en la sangre.

Determinan la tensión de la piel.

Favorecen la resistencia de los huesos.

Tienen un efecto importante sobre los vasos sanguíneos.

Estimulan la libido, responsable de la excitación sexual de la mujer.

Influencian en el estado emocional femenino u otro tipo de síntomas como dolor o hinchazón mamaria muy intensa, una regla poco regular, etc.

Algunas enfermedades hormonales

Tiroideas: produce hiper o hipotiroidismo, enanismo o gigantismo.

Del crecimiento: provoca un desarrollo incompleto del cuerpo humano.

Paratiroideas: falta o aumento de calcio, fósforo y magnesio en sangre y huesos.

Hipersecreción: sobreproducción de hormonas en los ovarios.

Diabetes: exceso de secreción urinaria, sed y hambre.

Recomendaciones para tener un equilibrio hormonal

  • Evite el estrés. Éste produce hormonas, enzimas y neurotransmisores que movilizan al cuerpo para escapar o combatir. Cuando es crónico, las exigencias de las glándulas suprarrenales generan menos nutrientes y evitan que la hormona pueda hacer hormonas como el estrógeno, la progesterona y la testosterona.

El estrés se puede mejorar con respiración profunda varias veces al día.

2) Duerma suficientemente. Durante el sueño, el cuerpo limpia el caos del día. Un sueño insuficiente no repara el cansancio. La hormona leptina es sensible a las variaciones en el ciclo de sueño, controla el apetito y la tasa metabólica. Dormir menos propiciará metabolismo más lento y aumento de peso.

3) Evite comer alimentos procesados y grasa difícil de digerir, eso provoca daños a la vía digestiva y estrés. Consuma alimentos no procesados, frescos y cómalos lentamente.

4) Evite beber y comer en envases de plástico, pues contienen xenoestrógenos, que causan quistes ováricos, cáncer de mama y anomalías fetales. Los detergentes, algunos espermicidas, lociones y jabones, productos lácteos, artículos para la piel y herbicidas también los producen pues se filtran en los alimentos o el agua.

5) Limpie periódicamente el hígado para mantener la sangre limpia, pues la demasiadas toxinas le impide transformar los alimentos.

6) Coma muchos alimentos marinos por su yodo y otros minerales importantes para la salud, pues sacan los metales pesados del cuerpo, los que alteran la función ovárica y pituitaria.

 

Artículos relacionados

Deja un comentario